"En Morena está la nueva la clase política que se privilegia desde el poder, que se transporta en aviones privados, en camionetas último modelo"
Andrés Manuel López Beltrán está copiando la estrategia de su padre en la campaña que, adelantadísima en Morena a los tiempos electorales, encabeza para una diputación federal en Tabasco, la tierra de su padre y familia. Esta semana, sin que viniera al caso dado que el tema de la corrupción sigue teniendo como protagonista a Guadalupe Taddei y el aprovechamiento del dinero público del Instituto Nacional Electoral, y no él, el junior del expresidente publicó un video donde se deslinda de actos de corrupción que le han sido señalados.
En efecto, mientras los mexicanos observan un nuevo video de la exconsejera presidenta del INE, y su proveedor Alfredo Hernández Casillas, se reparten vilmente millones de pesos producto de la entrega de contratos de la primera al segundo, y finalmente el Consejo del Instituto Nacional Electoral ha resuelto llevar el caso Taddei a la Fiscalía General de la República para su debida investigación ministerial, y ha solicitado a la Auditoría Superior de la Federación una urgente auditoría sobre el Instituto, López Beltrán sale a decir “no somos iguales”… y hasta ahora, sí lo son.
En el movimiento que fundó y encabezó su padre, Morena, prometieron no mentir, no robar, no traicionar, y justo eso es lo que ha hecho la señora Taddei desde el órgano electoral, una institución que se ciudadanizó, obtuvo su autonomía y fue transparente durante tantos años. Ahora toda la transparencia, la calidad moral, la seriedad y la neutralidad que tenía el Instituto Electoral ha quedado manchada por las acciones de quien fue arropada y favorecida desde el morenismo, poniendo en riesgo la elección de 2027.
En el INE de Taddei, al cual ya han renunciado una treintena de funcionarios relacionados con ella, se robó, se mintió y se traicionó.
Lo mismo ha sucedido en otros casos de excesos y abusos, es la primera ocasión que en México, cuatro gobernadores y por supuesto los cuatro de Morena, han sido desprovistos de sus visas de turista para entrar a los Estados Unidos, por sospechas que las autoridades de aquel país tienen sobre ellos y sus ligas con cárteles de las drogas, como es el caso de Rubén Rocha Moya de Sinaloa, quien de hecho está acusado en una corte norteamericana y tiene una orden de aprehensión con su nombre, Américo Villarreal de Tamaulipas, Alfonso Durazo de Sonora y la bajacaliforniana, Marina del Pilar Ávila Olmeda, cuyo exesposo y excuñado fueron sancionados por la OFAC del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, señalados de ser parte de una red que favorece al cártel de Sinaloa.
Al propio Andrés Manuel López Beltrán le fue revocada su visa para internarse a los Estados Unidos hace apenas unos meses, también por sospechas de ligas con grupos criminales. Y a pesar del berrinche que hizo cuando fue enterado de la revocación del documento migratorio estadounidense, sigue sin poder entrar legalmente al vecino país.
“No somos iguales”, dice López Beltrán en el video reciente, en clara referencia a quienes antes de Morena gobernaban México, y a quienes, gracias a sus actos de corrupción, su padre logró convencer a millones de mexicanos de que no sería igual, y que, contrario al pasado, acabaría con la corrupción y la impunidad. Pero no logró ni lo uno ni lo otro. En Morena está la nueva la clase política que se privilegia desde el poder, que se transporta en aviones privados, en camionetas último modelo, que se viste y adorna con artículos lujosos, que, como su hijo, tienen viajes de cinco estrellas a Japón y compran en casas carísimas de diseñador.
La corrupción en el INE en la era de Morena, es muestra de que sí, sí son iguales. Son ellos los que lograron lo que en muchos años se evitó, ensuciar al máximo órgano electoral de México. Que es evidente, como se ha denunciado en medios de comunicación, utilizaron la Institución para enriquecerse, que como en el pasado en el gobierno, se dan contratos a proveedores que dan beneficios, que son los favoritos porque generan millones de pesos para quienes les seleccionó para prestar un servicio.
La corrupción no fue eliminada como lo prometió el expresidente, y de no ser porque se han cerrado las puertas del acceso a la información, la transparencia, es probable que se conocerían más casos.
En Tijuana, han denunciado desarrolladores, y así lo retomó el periódico Reforma hace unas semanas, cómo desde el Ayuntamiento de Tijuana, encabezado por un morenista que pretendió ser candidato a Gobernador por Morena, extorsiona a quienes acuden a solicitar permisos de construcción, de operación, cambios de uso de suelo. De cómo les cobran de manera extraoficial cientos de miles de dólares a cambio de los documentos oficiales. Son más que iguales, aunque presuman de no serlo.
El junior López Beltrán hizo el video para, en medio del escándalo de corrupción de Guadalupe Taddei y el INE, “limpiar su nombre”, porque el hecho que se le atañe no es muy diferente al de la exconsejera electoral. Es muy sabido cómo investigaciones periodísticas lo han relacionado con uno de los más prósperos proveedores del gobierno de la República durante el Gobierno de su padre, Jorge Amílcar Olán Aparicio, quien fue beneficiado con contratos de materiales para la construcción y de insumos médicos, y por los cuales se enriqueció.
El hijo del expresidente negó, a pesar de la evidencia fotográfica, tener relación con Olán Aparicio, auto exiliado, por cierto, al aseverar: “No tenemos ninguna relación tampoco con los negocios de Jorge Amílcar Olán Aparicio… En ningún momento hemos recomendado o intercedido por ninguna persona o empresa con la intención de beneficiarle con contratos o presupuesto público de las múltiples instituciones y niveles de gobierno… Nunca tuvimos conocimiento ni intercedimos o recomendamos a nadie para obtener ningún tipo de contrato o negocio con la administración pública federal o local”.
Y sentenció como su papá en el pasado, pero en un presente donde los actos de corrupción están siendo evidenciados en el morenismo: “No somos iguales, no somos traficantes de influencias, ni participamos en ningún acto de corrupción como pretenden sin pruebas acusarnos”.
Acusó, como también lo hacía su papá, a periodistas y dueños de medios de comunicación, y al “adversario” favorito del expresidente, el periodista Carlos Loret de Mola. Andrés Manuel López Beltrán está recurriendo a la misma estrategia de campaña de su padre, pero a diferencia del ex mandatario nacional, él no es oposición, a él no lo han arrinconado los partidos en el poder, como tampoco ha participado en dos elecciones presidenciales. López Beltrán no tiene un gobierno corrupto que acusar porque el gobierno es de Morena, y quienes lo encabezan, también; por ello recurre a arengar sobre el pasado político priísta o panista, que ya hace nueve años no está en el poder. López Beltrán no es igual a López Obrador, y el contexto en el que actúa es también muy distinto al que vivió su padre todos los años que fue oposición.
Ahora el gobierno es Morena, por eso el junior no acusa al gobierno corrupto, pero sí señala a comunicadores con sentencias que, tal cual se queja él, no posee las pruebas: “No existe ni existirá nunca ninguna prueba, que nos involucre o que pueda probar nuestra participación o relación, a ningún nivel con estos delitos. Nunca hemos participado en eso, nunca supimos de eso, y jamás hubiéramos sido omisos si lo hubiéramos sabido, se trata de una vil mentira y de una calumnia. Acuso directamente a Ramón Alberto Garza, quien actúa como agente de las agencias extranjeras en México, a Ricardo Salinas, dueño de TV Azteca, a Carlos Loret de Mola que siempre está al servicio de esos corruptos, y a otros medios de manipulación, de encabezar, participar y coordinar una campaña de calumnias en contra nuestra con el objetivo de afectar mi imagen pública y la de Andrés Manuél López Obrador”, sentenció.
Pero los dichos de López Beltrán pierden fuerza cuando se investiga el insólito caso de corrupción en el INE, la desvisada de cuatro gobernadores, y las extorsiones que, desde los gobiernos, se cometen contra ciudadanos de bien. En tiempos de la auto llamada cuarta transformación, se van develando los intereses ocultos, la corrupción, que los hace iguales, y, por su franco cinismo, tal vez peores que los del pasado.
FUENTE/MEDIO: SINEMBARGO.
AUTOR: ADELA NAVARRO BELLO.
ENLACE: https://www.sinembargo.mx/4898429/la-corrupcion-rampante-que-los-hace-iguales/
AUTOR: ADELA NAVARRO BELLO.
ENLACE: https://www.sinembargo.mx/4898429/la-corrupcion-rampante-que-los-hace-iguales/



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